Estudio de cocinas a medida. Vivir a gusto importa

Cocina con isla

Una cocina abierta al salón, diseñada como parte de la arquitectura

Un proyecto pensado como parte de la arquitectura de la vivienda, con un gran frente a medida, isla central y acabados que dialogan con el salón.

Una cocina abierta al salón, diseñada como parte de la arquitectura
Una cocina abierta al salón, diseñada como parte de la arquitectura

Ficha técnica del proyecto

DISTRIBUCIÓN
Cocina abierta al salón con zona de trabajo en lineal, frente de columnas y gran isla central con barra
FRENTES
Puertas lisas en acabado visón mate antihuellas y muebles altos en acabado madera
SISTEMA DE APERTURA
Tirador mecanizado a 45º combinado con perfil gola
ENCIMERA Y REVESTIMIENTO
Porcelánico ABK Marquina Gold con canto ingletado, empleado también en el frente de trabajo y los laterales de la isla
ILUMINACIÓN
Tiras LED integradas bajo los muebles altos e iluminación interior en la vitrina
EQUIPAMIENTO
Placa con extractor integrado, frigorífico y congelador panelados, lavavajillas integrado, vinoteca a medida y zona oculta para pequeños electrodomésticos
ELEMENTO ESPECIAL
Vitrina vertical con perfil negro y cristal semiahumado

Una cocina que forma parte del salón

En una vivienda abierta y luminosa, la cocina debía integrarse en la zona de día con la misma presencia y cuidado que el resto del mobiliario. No se planteó como un espacio independiente, sino como una pieza más de la arquitectura interior.

El acabado visón aporta continuidad y serenidad, mientras que la madera oscura y el porcelánico negro introducen profundidad y contraste. La isla central organiza el espacio, amplía la superficie de trabajo y crea una zona cómoda en la que sentarse, conversar o compartir una comida informal.

Una cocina abierta al salón, diseñada como parte de la arquitectura
Una cocina abierta al salón, diseñada como parte de la arquitectura
Una cocina abierta al salón, diseñada como parte de la arquitectura
Una cocina abierta al salón, diseñada como parte de la arquitectura
Una cocina abierta al salón, diseñada como parte de la arquitectura
Una cocina abierta al salón, diseñada como parte de la arquitectura

El reto

La cocina ocupa uno de los principales frentes visuales de la vivienda, por lo que era importante evitar una composición demasiado técnica o fragmentada. Había que integrar una gran capacidad de almacenaje, todos los electrodomésticos y distintas zonas de uso manteniendo una imagen ordenada y equilibrada.

La doble altura del espacio y su conexión directa con el salón exigían, además, que el mobiliario se adaptara con precisión a la arquitectura. El objetivo era aprovechar cada centímetro y conseguir que la cocina se percibiera como un conjunto continuo, incluso cuando no estuviera en uso.

La solución vivoa

Diseñamos un gran frente de mobiliario a medida que enmarca la zona de fregado y recorre la estancia hasta el techo. Las columnas laterales ocultan el frigorífico, el congelador y diferentes espacios de almacenaje, reduciendo el impacto visual de los elementos más técnicos.

En el centro, el acabado madera define la zona de trabajo y aporta calidez al conjunto. La encimera y el revestimiento ABK Marquina Gold crean un fondo oscuro y elegante, realzado por la iluminación LED integrada bajo los muebles altos.

La isla reúne la zona de cocción, el horno, amplios cajones y una barra para cuatro personas. Al incorporar el extractor directamente en la placa, se mantiene la vista despejada hacia el salón y hacia la doble altura de la vivienda.

Como elementos especiales, se diseñaron una vinoteca vertical iluminada y un módulo oculto para el microondas, la cafetera y otros pequeños electrodomésticos. Todo queda accesible durante el uso y completamente integrado al cerrar las puertas.

Cuatro aspectos destacados

Una isla para cocinar y compartir

Una isla para cocinar y compartir

La gran isla central articula la distribución y acerca la cocina a la vida diaria del salón. Integra la placa de cocción con extractor, el horno, cajones de gran capacidad y una barra amplia para cuatro personas. El porcelánico negro reviste la encimera y los laterales mediante un canto ingletado, creando una pieza visualmente continua y sólida.

Un frente de trabajo enmarcado

Un frente de trabajo enmarcado

La zona de fregado se sitúa dentro de un gran hueco revestido que contrasta con el mobiliario visón. Los muebles altos en madera oscura aportan calidez y hacen que el frente se perciba más como una composición de interiorismo que como una cocina convencional.

Electrodomésticos y almacenaje ocultos

Electrodomésticos y almacenaje ocultos

El frigorífico, el congelador y el lavavajillas quedan completamente panelados para mantener la continuidad de los frentes. También se creó un módulo escamoteable para ocultar el microondas, la cafetera y otros aparatos de uso cotidiano.

Iluminación y detalles que transforman el conjunto

Iluminación y detalles que transforman el conjunto

La luz LED bajo los muebles altos ilumina de manera uniforme la superficie de trabajo y resalta la veta del porcelánico. La vinoteca con perfil negro, cristal semiahumado e iluminación interior introduce un elemento vertical que conecta visualmente las distintas alturas del espacio.

Materiales y soluciones

Los acabados, los interiores y las soluciones a medida que hacen que esta cocina funcione como funciona.

Visón y madera para integrar la cocina en el salón

Visón y madera para integrar la cocina en el salón

El mobiliario principal se resuelve con puertas lisas en acabado visón mate antihuellas, un tono cálido y neutro que permite que una composición de grandes dimensiones se integre con suavidad en la zona de día.

La madera aparece en los muebles altos y en zonas concretas del frente de trabajo, aportando contraste y calidez. La combinación evita que la cocina resulte excesivamente uniforme y ayuda a relacionarla visualmente con el mobiliario del salón.

El resultado es una cocina contemporánea en la que los materiales se han elegido no solo para funcionar bien, sino también para convivir con el resto de la arquitectura interior.

Aperturas integradas para mantener las líneas limpias

Aperturas integradas para mantener las líneas limpias

El sistema de apertura combina el tirador mecanizado a 45º con perfiles gola, eliminando la necesidad de incorporar tiradores superpuestos sobre los frentes.

Esta solución mantiene continuas las líneas del mobiliario y resulta especialmente importante en el gran frente de columnas, donde la ausencia de elementos añadidos hace que puertas, electrodomésticos y zonas de almacenaje se lean como una única composición.

En cajones y gavetas, la gola facilita además una apertura cómoda para el uso diario sin renunciar a una estética limpia y minimalista.

Porcelánico ABK Marquina Gold como material protagonista

Porcelánico ABK Marquina Gold como material protagonista

El porcelánico ABK Marquina Gold introduce el contraste más marcado del proyecto. Su fondo oscuro y su veta aportan profundidad frente al visón y la madera y ayudan a definir las principales zonas de trabajo.

Se utiliza tanto en la encimera como en el revestimiento del frente de cocina y continúa en la isla, donde los encuentros ingletados permiten revestir también los laterales y crear un volumen visualmente continuo.

Más que una superficie de trabajo, el porcelánico se convierte así en uno de los elementos que da carácter a toda la cocina.

Una isla continua con cocción integrada

Una isla continua con cocción integrada

La isla concentra buena parte de la actividad diaria de la cocina. En ella se integran la placa de cocción, el extractor, el horno y amplios cajones, dejando además una superficie generosa para preparar alimentos y trabajar.

La extracción integrada directamente en la placa evita incorporar una campana suspendida y mantiene completamente despejada la vista hacia el salón y la doble altura de la vivienda.

El porcelánico continúa por la encimera y los laterales, haciendo que la isla se perciba como una pieza sólida y muy ligada a la arquitectura del espacio.

Electrodomésticos integrados en el mobiliario

Electrodomésticos integrados en el mobiliario

El frigorífico, el congelador y el lavavajillas quedan panelados dentro del gran frente de mobiliario para reducir al mínimo la presencia visual de los elementos técnicos.

Esta integración permite aprovechar la altura disponible y crear una composición continua de suelo a techo en la que almacenaje y electrodomésticos comparten el mismo lenguaje.

Cuando la cocina no está en uso, el conjunto mantiene así una apariencia ordenada y especialmente adecuada para un espacio completamente abierto al salón.

Una zona oculta para los pequeños electrodomésticos

Una zona oculta para los pequeños electrodomésticos

El microondas, la cafetera y otros pequeños aparatos de uso cotidiano disponen de un módulo específico que permite mantenerlos instalados y accesibles sin ocupar permanentemente la encimera principal.

Al abrirlo, todo queda preparado para utilizarse. Al cerrarlo, los electrodomésticos desaparecen y el frente recupera su continuidad.

Es una solución sencilla pero especialmente útil en una cocina abierta, donde mantener despejada la superficie de trabajo influye directamente en cómo se percibe el conjunto desde el salón.

Vitrina vertical iluminada como elemento de transición

Vitrina vertical iluminada como elemento de transición

La vitrina vertical introduce un elemento más ligero dentro de la composición de mobiliario. El perfil negro y el cristal semiahumado contrastan con los frentes opacos y permiten exponer el interior de una manera más decorativa.

La iluminación integrada acentúa este efecto y convierte la pieza en un punto de luz ambiental cuando no es necesaria toda la iluminación de trabajo.

Su diseño ayuda además a relacionar las diferentes alturas de la cocina y refuerza esa idea de mobiliario integrado en el interiorismo de la vivienda, más allá de una composición puramente funcional.

Una cocina abierta para vivirla a diario

Esta cocina combina capacidad, comodidad y una imagen muy cuidada. El tono visón suaviza la presencia del mobiliario, la madera aporta calidez y el porcelánico negro define las zonas principales con personalidad. Un proyecto concebido para cocinar con espacio, tener todo organizado y disfrutar de una cocina que participa plenamente en la vida del salón.

No hacemos cocinas iguales

En vivoa no partimos de soluciones cerradas. Escuchamos cómo se va a utilizar la cocina, estudiamos el espacio y definimos una propuesta a medida donde distribución, materiales, interiores, iluminación y fabricación trabajan juntos.

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